Un Coach para vivir mejor PDF Imprimir E-mail
Miércoles, 07 de Mayo de 2008 22:11

Un Coach para vivir mejor

Estos profesionales ya no están adscritos a los altos ejecutivos o a los deportistas de alto nivel, sino que cualquiera puede contratar sus servicios. En la familia, en el trabajo, en la pareja, los entrenadores personales te guían para que puedas conseguir tus objetivos, pero una parte depende de ti.

En una de las tres entrevistas que hice a tres reconocidos coaches para este reportaje, uno de ellos, Christian Worth, coach personal y empresarial, y formador senior del Instituto Internacional OLA Coach, me propuso hacer una primera sesión gratuita para que entendiera en qué consistía el coaching. No me lo pensé dos veces y acepté el desafío. Me envió un pequeño formulario, donde debía contestar a determinadas preguntas que le iban a aportar información sobre mí, y donde yo debía explicar mi situación actual y a dónde quería llegar. Tenía un objetivo claro: mejorar mi organización en el trabajo.

La sesión, que fue telefónica, transcurrió en un ambiente agradable, con una conversación distendida, amigable y con toques de humor, donde describí mi situación y la meta que quería alcanzar. Poco a poco, con las preguntas justas y precisas que te formula el coach, uno mismo va viendo el camino a seguir para lograr el objetivo; el coach te va guiando. Además, hay unas tareas que se deben trabajar por nuestra cuenta y llegar a la siguiente sesión con los deberes hechos.

Como explica Jesús María Elizalde Oroz, consultor, formador y coach, y director de recursos humanos de Infocenter, "el coaching no es trabajar problemas, es ayudar al cliente a detectar lo que hace bien, para mejorarlo; es un trabajo individualizado donde el cliente se tiene que involucrar en el hacer. Se marcan objetivos, que tienen que ser concretos, alcanzables y evaluables, por lo que hay un tiempo determinado para llevarlo a cabo".

La duración de un programa de coaching depende del objetivo del cliente y de si éste trabajará para obtener los cambios necesarios. En general, para que haya un cambio duradero se requieren tres meses, pero a veces tres sesiones permiten llegar al objetivo.

"El coaching existe desde siempre", como explica Félix González Llata, director de desarrollo internacional del Instituto Coaching Internacional, "ya que apoyar, reforzar y motivar a otros seres queridos para conseguir sus logros se consideran acciones innatas al ser humano, y éstas pueden ser enseñadas a otros".

El coaching como disciplina surge en EEUU allá por los años 50, pero se populariza a partir de los 80. Se inicia en el mundo del deporte, como entrenador deportivo, y después se expande al mundo empresarial, especialmente dirigido a directivos, altos ejecutivos y agentes comerciales. En la actualidad, esta disciplina es accesible a todas las personas que quieran desarrollarse y dar lo mejor de sí mismas.

En este último contexto aparece la figura del life coach o coach personal, que es aquel que se dedica a particulares, más que a empresas, con el cometido de ayudar a superar, modificar o alcanzar objetivos tanto profesionales como personales. "Hoy en día, la sociedad tal y como está estructurada nos exige mucho de nosotros mismos. Pongamos el caso de la mujer que tiene que hacer frente al trabajo, a los hijos y a las tareas domésticas. Es mucha la presión. El coaching le ayuda a clarificar y a organizarse de manera más adecuada, es decir, a obtener más resultados, con menos esfuerzos y más placer. También el coach ayuda a superarena jubilación o un divorcio; a mejorar un relación de pareja o el trabajo con los hijos".

Una ayuda individual

El entrenador de vida interviene a petición de su cliente. Juntos definirán un plan de acción y se pondrán en marcha para alcanzar un objetivo.

¿Cuál es la filosofía?

El cliente tiene todas las respuestas posibles a sus preguntas; el cometido del preparador es ayudarle a identificarlas y luego descubrirlas.

Una primera sesión

La primera sesión, o a lo sumo la segunda, es la que le va a permitir al coach y al cliente determinar el tiempo y el coste para conseguir la meta que se han trazado los dos.

Terapia o coaching

Son dos campos muy distintos. Félix González Llata opina que "un psicoterapeuta es un profesional de la salud que atiende a sus pacientes y su competencia consiste en tratar distintas psicopatologías. Sin embargo, un coach se dirige a personas que no sufren desórdenes psicológicos o emocionales particulares y que se plantean objetivos concretos para conseguir su evolución personal y profesional. Un psicoterapeuta trabaja con pacientes y un coach lo hace con clientes a los que acompaña en la realización de sus objetivos".

Jesús María Elizalde añade que "la terapia tiene que ver con el pasado hacia el presente y el coach tiene que ver con trabajar el presente hacia el futuro; el coaching es saber en lo que quieres mejorar y está reñido con la práctica y el empeño". Como conclusión, la terapia se centra en descubrir el por qué no consigo cambiar y el coaching en cómo cambiar. Como insiste Elizalde, "el coaching tiene que ver con mejorar, no con dar consejos ni asesorar".

Al ser una profesión muy joven, que no está reglada por la Administración, padece de mucho intrusismo laboral. Mucha gente ofrece sus servicios de coach sin haber pasado por una formación específica. "Para protegerse de esta gente más vale pedir a un coach que indique su formación y el tipo de acreditación de la ICF (Federación Internacional de Coaching), porque es una organización independiente", recomienda Christian Worth. Así que cualquier coach o programa de cualquier escuela que esté avalado por la federación (www.icf-es.com) o por la Asociación Española de Coaching, Asesco, (www.asescoaching.org) ya es una garantía para el cliente.

Y como final, les debo contar como acabó mi sesión, siempre dejando claro que esta primera sesión es sólo un primer paso dentro de un programa más completo. El coach me hizo ver que podía empezar por pedirle a mi compañera, a la cual admiro, entre otras cosas, por su organización, que me explicara de qué forma se organiza para trabajar más desahogada. Espero hacer mis deberes.

Un nuevo futuro

Félix González Llata, director del Instituto de Coaching Internacional, nos relata el trabajo que desde su centro se hizo a María, una madre que quiso reorganizar su vida.

María se retiró del mundo profesional para educar a sus hijos, Juan de 14 años, María de 12 y Francisco de 10. Quería incorporarse al mundo laboral, pero no sabía lo que le gustaba realmente. Este acompañamiento duró seis meses. Nosotros ayudamos a María a clarificar sus valores, lo que para ella era importante. María identificó que le gustaba mucho la moda y, particularmente, la italiana. También le gustaba el contacto con el público y las relaciones sociales, pero quería autonomía para poder ocuparse de sus hijos. Necesitaba encontrar ese equilibrio entre lo profesional y lo familiar. El programa de coaching finalizó para María con la apertura de su tienda en su ciudad de ropa italiana. Hoy en día María confirma ser muy feliz como empresaria, ama de casa y madre.

Fátima Santana

Fuente: REVISTA PSYCHOLOGIES

 
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